Entre tú y yo, soy una másters del universo en cuanto a helados se refiere, te puedo asegurar que muy poca gente puede superarme. No importa la hora del día o la época del año, siempre es un buen momento para comer un buen helado.
Por supuesto he probado muchísimos helados en Nueva York, sobre todo porque suelo ir en verano y hace mucho calor, por lo que entran la mar de bien.