Nunca he sido de ostras, mejor dicho, no recuerdo haber comido ostras antes de este día, y en Nueva York es muy habitual comerlas, sobre todo en la hora del afterwork.
Así que llevaba ya unos años queriéndolas probar, pero claro… es que valen mucha pasta.
Hasta que una amiga me habló de The Mermaid Inn, me comentó que de lunes a viernes hacían la happy hour, y que de 17 a 19h las ostras valían $1.