Edificio Chrysler, visita, historia y cómo llegar

El edificio Chrysler posiblemente es el más bonito de Nueva York, y sin duda te recomiendo lo añadas a tu lista de visitas porque bien vale la pena.

No importa que no sea el rascacielos más alto de Nueva York, el Chrysler se ha ganado por méritos propios el ser uno de los más admirados por todos los que visitan la ciudad.

Cuando diseñamos el blog, sabía que no podía faltar en el skyline que tenía que presidirlo, así que si vas a ir a visitarlo, no pierdas dato de todo lo que tengo que contarte.

HISTORIA DEL EDIFICIO CHRYSLER

Durante los años 20 se construyeron en Nueva York la gran mayoría de sus rascacielos, provocado por la expansión económica que Estados Unidos sufrió tras la I Guerra Mundial.

En un principio el constructor y promotor William H. Reynolds planificó la construcción de un rascacielos, hasta que el dueño de la conocida marca de coches Chrysler, Walter Percy Chrysler, se interesó por el proyecto y aportó los 15 millones de dólares que costaría la construcción del edificio más alto de todo Manhattan y que fuera muestra de la grandeza de la compañía.

En aquel momento estaban construyendo el rascacielos del Banco de Manhattan en Wall Street, así que el arquitecto William Van Alen le añadió al edificio Chrysler una aguja metálica de 56,39 metros para que este se convirtiera en el edificio más alto.

La construcción del edificio finalizó en 1930 y durante 11 meses se convirtió en el rascacielos más alto del mundo con 77 pisos y 319 metros de altura… hasta que finalizó la construcción del Empire State.

Cuando se inauguró el edificio era posible subir al mirador público de la planta 71 llamado Celestial por tan solo 50 centavos. El mirador tiene forma de circunferencia y con techos abovedados, inclusive fueron pintados con motivos celestes y de los que colgaban pequeños Saturnos de vidrio.

Las características ventanas triangulares de su cúpula, no facilitaba una vista cómoda a los visitantes, así que cuando el edificio Empire State abrió su mirador al aire libre, los turistas dieron las espalda al edificio Chrysler, provocando que en 1945 cerrara definitivamente su mirador.

En la actualidad el edificio alberga oficinas y ya no pertenece a la compañía Chrysler, pero aún así a día de hoy sigue manteniendo el nombre.

Edificio Chrysler exterior
Edificio Chrysler gargolas

CURIOSIDADES DE LA DECORACIÓN

Lo que hace maravilloso al edificio Chrysler es su inconfundible art deco, un edificio totalmente cubierto de revestimiento metálico que brilla como un diamante cuando el sol le ilumina.

Otro de los aspectos más bonitos son sus cuatro gárgolas que sobresalen en sus esquinas de la planta 61 y que están inspiradas en las catedrales góticas. Y si utilizas el zoom de tu cámara, verás que en el exterior del piso 31 hay replicas de las tapas de los radiadores.

Aunque el edificio tiene tan «solo» tiene 3862 ventanas, el elemento que llama más la atención es su corona aristada formada por siete arcos concéntricos y con ventanas triangulares.

Edificio Chrysler vestibulo

EL VESTIBULO DEL EDIFICIO CHRYSLER

Se respira art deco en todos los espacios del edificio y el vestíbulo del edificio Chrysler, primer espacio que las visitas encontraban al acceder, fue decorado con enormes losas de mármol africano rojo y suelos de travertino.

La decoración del vestíbulo destaca por el minucioso trabajo de maqueteria en absolutamente todos los detalles, muestra de ellos son las puertas de los ascensores.

Cuando se inauguró el edificio Chrysler el vestíbulo albergaba una exposición de vehículos de de la marca, exposición que hoy en día se encuentra en la primera planta.

VISITAR EL EDIFICIO CHRYSLER

Se encuentra el 405 Lexington Avenue y la parada de metro más cercana es la de Grand Central, así que es bien fácil llegar.

Solo el vestíbulo es visitable, no olvides que se trata de un edificio privado de oficinas, y únicamente está abierto en horario comercial, de 8h a 18h de lunes a viernes.

Visité el vestíbulo del edificio Chrysler la primera vez que viajé a Nueva York en 2002, acarreaba mi cámara de vídeo y no perdí detalle de tan increíble lugar.

Poco tiempo más tarde quise repetir experiencia y no tuve tanta suerte, enseguida nos invitaron a abandonar el edificio (supongo que debido al miedo que todavía existía tras el 11S). Desde entonces no he vuelto a intentarlo… y creo ya va siendo hora.

Por cierto, toma nota que las vistas del edificio Chrysler desde el mirador del Top of the Rock son increíbles.

Isabel Leyva

Se podría decir que soy una adicta a Nueva York, desde 2002 he visitado la ciudad en 38 ocasiones y sigo sumando. Esta no es una guía más de Nueva York, es 100% personal y está escrita con el corazón, en ella comparto contigo mis recomendaciones más especiales, lugares fuera de las guías habituales que harán que te enamores de la ciudad.

Publicado el: 29 noviembre, 2017. Actualizado el: 20 mayo, 2019

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16 comentarios en “Edificio Chrysler, visita, historia y cómo llegar”

  1. Voy al menos una vez al año a New York,(tengo un hijo y tres nietos viviendo en New Jersey), ya lo he visitado varias veces y desde luego es un lujo contemplarlo por dentro y desde las calles que lo rodean…

  2. Nunca he entrado la verdad… Siempre me ha gustado admirarlo desde fuera! Me encanta la historia de que la aguja se construyó en secreto y se colocó cuando el Bank of America era más alto que el Chrysler… En plan 'Suck it Bank of America!', jajajja…

  3. Hola Isabel!
    La verdad es que soy una gran fan de los rascacielos así que en NY me volví loca… Hicimos una visita guiada por NY y, entre otras cosas interesantes, nos contaron la historia de la construcción del edificio Chrysler. La verdad que es uno de los rascacielos que más me gustó, quizá, porque es uno de los grandes desconocidos ya que se habla del Empire State, del Top of the Rock o de One World Trade Center. Ojalá hubiésemos sabido que se podía visitar aunque fuese solo el vestíbulo (queda anotado para la próxima visita 😉 )

  4. El Chrysler es sin duda el más elegante y refinado del skyline de NY.
    He ido 3 veces y nunca dejo de ir a "homenajeralo". Soy arquitecta, y me emociona verlo, tanto que tengo unos aros que reproducen el remate con sus ventanas triangulares!!

  5. Estuve en diciembre pasado en Nueva por segunda vez y cuando comencé a ver el edificio Chrysler, comencé a dar saltos de emocion (literalmente). Visitamos el vestíbulo q como dices es precioso. Ya lo había visto en mi anterior visita hace 10 años y era uno de mis mejores recuerdos. Y la próxima vez bq vaya a Nueva York espero volver a verlo…

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