Cuando viajas a Nueva York, hay planes que sin tú saberlo, ya te esperas: las luces de Navidad en Dyker Heights, la pista de hielo de Bryant Park, los escaparates de la Quinta Avenida…
Y luego están los otros, los que descubres de casualidad, te atrapan sin querer y al año siguiente repites.
Eso fue lo que me pasó a mí con el Holiday Train Show de Grand Central, un espectáculo navideño… en miniatura.