El museo Guggenheim Nueva York merece una visita al menos a su impresionante edificio, una maravilla de la arquitectura que ojalá replicaran muchos otros museos del mundo.
Es un museo rápido, fácil y cómodo que esconde joyas del arte, la primera como te digo su singular edificio construido por mi amado Frank Lloyd Wright.
Durante tu viaje a Nueva York cuando acabes tu paseo por Central Park o la visita al museo Metropolitano de Nueva York, acércate y siéntate en alguno de los bancos que hay situados justo frente al museo para poder admirar su belleza.